Pasamos de un 42-29 en la primera vuelta (en casa) a casi perder el partido, de lo mejor contra el Xiria a lo peor en el Rosal. Eso si, tuvimos que madrugar el domingo, con 2 grados bajo cero y 9 cuando empezó el partido. Luego gracias a la calefacción encendida del pabellón mejoró mucho. Pocos casos excepcionales en la primera parte.
En el minuto 5 íbamos 3-3 en el marcador, luego con tres recuperaciones seguidas con alguna parada e Gonzalo no permitió obtener el 3-5 a favor. Viene la relajación consecuentemente a la ventaja, y ya con un 8-8 en el marcador. En el minuto 17 Malvar pide tiempo muerto y en el 25 le toca al entrenador local lo que nos lleva al descanso con un 11-12.
En el minuto 22 nos pitan un dudoso pasivo. Tres tarjetas amarillas al teucro y 1 al Novás a lo largo de la primera parte. Comenzamos la segunda parte y empatamos, a los 5 minutos con dos de ventaja a nuestro favor fallan ellos un penalti y luego otra tarjeta amarilla para nosotros. En el minuto 16 primera exclusión para ellos y al minuto siguiente por eso de las “compensaciones” otra para nosotros.
Con el marcador 16-20 parecía ya fácil pero nada más lejos de la realidad. En el minuto 25 otra exclusión de ellos y segundo tiempo muerto del entrenador local a falta de 4 minutos. Nervios, miedo, empate a 22, pasos de Pombo. Luego nos ponemos de 1 con un lanzamiento de 9 metros de Pombo y la última posesión de balón de ellos termina por suerte con una falta en ataque sobre el mismo Pombo.
Si alguien padece del corazón, no les recomiendo ver este tipo de partidos.
Lo peor de todo, aún seguimos con bajas.
Lo mejor los 2 puntos de la victoria.
A pesar de todo esto ambos equipos tuvieron con sus porteros un 29% de efectividad siendo 9 las paradas por cada bando (9 de Gonzalo).
Crónica: Jose Vieitez.
Esto es BalonmanoAzul 







