A principios de 1.958 se acuerda la presentación en competiciones oficiales de balonmano juvenil en modalidad ´a siete´ (el equipo senior aún participaba en ´a once´) teniendo que inscribir dos equipos dada la cantidad de jugadores de esa categoría base que se anotaron, y que llegarían a ocupar las primeras posiciones de la competición, al igual que los senior. En ese mismo año se ponen en marcha las secciones
de natación, montaña, pelota y actividades recreativas.
El senior consigue el campeonato local en 1.959, y los juveniles obtienen en león el primer puesto del sector nacional, con clasificación para la fase final del Campeonato de España que se celebraría en Zaragoza, y en la que consiguió el tercer puesto.